PASTORAL VOCACIONAL

Discernimiento Intensivo

Portoviejo, del 2 al 15 de septiembre de 2013

“La vida de Francisco es un modelo de seguimiento a Cristo hoy”

Hola mis queridos hermanos y hermanas, un saludo fraterno en Cristo Jesús y María, nuestra Madre, de parte de los Hermanos Menores Capuchinos del Ecuador.

Hemos culminado nuestra última experiencia vocacional realizada en la Fraternidad de Portoviejo, provincia de Manabí, los días 2 al 15 de septiembre en la que participamos cinco jóvenes que durante este año hemos vivido un proceso de discernimiento vocacional para que podamos dar una respuesta generosa al llamado que Dios nos hace a través del carisma capuchino.

Estos jóvenes somos: Rodolfo Maji, de San Miguel de Bolívar; Andrés Otero, de Cuenca; Jonathan Chávez, de Portoviejo; Miguel Peñafiel, de Colimes; y un servidor, Carlos Mendoza, de Junín, quienes al finalizar esta experiencia hemos decidido arriesgarnos en el seguimiento de Cristo, tras las huellas de Francisco de Asís.

Durante estas dos semanas estuvimos acompañados por los hermanos de la fraternidad de Portoviejo: Roberto, José María, Eugenio, Jimmy y Giuseppe (los postulantes de 2do año, Jairo y Fabricio, estaban en un curso en Quito); junto a ellos los hermanos Fernando Ortega y Oscar Ramos, responsables de la Pastoral vocacional capuchina con quienes pudimos conocer y vivir varios momentos significativos que reflejan el carisma franciscano-capuchino.

En las charlas formativas los hermanos Eugenio Jáuregui, Roberto Vargas y Rodolfo Erburu nos compartieron acerca de los cuatro pilares fundamentales de este carisma. Estos son: la vida de oración y contemplación, a través del encuentro personal con Dios y la apertura del corazón al llamado que Él nos hace; la vida fraterna, que significa estar y sentirse acompañado por los hermanos a nivel afectivo, familiar y social haciendo la opción por el servicio a los demás; la vida misionera, desde la cercanía a la gente sencilla y un apostolado que implica estar donde nadie quiere estar e ir donde nadie quiere ir; y, la vida de minoridad, que conlleva una fuerte y comprometida opción por los más vulnerables de nuestra sociedad, los más necesitados, viviendo como pobres en medio de los pobres.

Los días 6 al 8 de septiembre tuvimos la formación en la Fraternidad del Postnoviciado en el sur de Quito, en donde nos compartió la hermana Francis, franciscana de San José, acerca de la importancia del acompañamiento en la formación. Los hermanos de dicha fraternidad nos llenaron de buenas atenciones y consideraciones. Muchas gracias.

En la segunda semana nos compartieron los temas nuestros queridos hermanos Oscar y Fernando, acerca del proceso vocacional del Pobrecillo de Asís, la iniciación en la vida capuchina y el discernimiento vocacional.

San Francisco, desde sus inicios, impulsó a los hermanos a ganarse el pan diario con el trabajo manual, de igual forma nosotros nos hemos santificado a través de varias labores desde barrer los pasillos, limpiar la capilla hasta cocinar y coger un machete para trabajar la huerta, experiencias que nos ayudan a ser más humanos y conscientes de la decisión que queremos tomar.

Aunque hayan pasado ya tantos siglos, la vida del Pobrecillo, aún sigue siendo hoy un atractivo para muchos jóvenes con inquietud vocacional, esto se debe a la cercanía y la alegría que reflejan los hermanos de la Orden, y justamente, durante este tiempo lo hemos experimentado en los espacios fraternos como la oración, el diálogo, las comidas, los cumpleaños de los hermanos, las enseñanzas de los maestros, los cursos de guitarra y canto, en fin, momentos que nos han ayudado a compartir y conocer las actitudes, dones y cualidades de cada uno.

Por cierto, el día jueves 12 de septiembre, como es costumbre entre los capuchinos, nos juntamos los hermanos de Portoviejo y Playas para festejar los 50 años del padre José Cruz en la fraternidad de Guayaquil. Tremenda fiesta, muy fraterna y amena.

La experiencia estaba casi por terminar y nada mejor que un desierto espiritual para reafirmar, desde la escucha atenta a Dios, ese SÍ que con valentía y fortaleza queremos dar. Comenzamos desde las diez de la mañana con un tema de introducción en el que analizamos las motivaciones internas y externas para responder al llamado, la acogida progresiva de Dios en nuestras vidas y el impulso que nos da el Espíritu Santo en la tarea evangelizadora.

Y, mientras se reflexionaban los textos bíblicos de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, cada uno de nosotros dialogaba con el formador de la etapa para expresarle cómo iba nuestro discernimiento personal y la respuesta al llamado de Dios. Al final del desierto, terminamos con un compartir fraterno expresando cómo nos sentíamos y de qué manera Dios nos seguía atrayendo a esta vocación evangélica.

El sábado por la noche fuimos invitados a la celebración de un matrimonio eclesiástico en la comuna Las Gilces, de la parroquia Crucita, lo cual fue muy interesante porque compartimos con gente sencilla y acogedora, además, pudimos comparar entre ambos llamados: la vida religiosa y matrimonial, y cómo cada uno tenía que responder desde su propia realidad.

Era domingo y los jóvenes daríamos nuestra respuesta, firme y decidida, con lo cual seríamos integrados a la siguiente etapa formativa, el Postulantado. Para ello se organizó la Eucaristía con varios signos: el Cristo de San Damián, icono importante dentro del camino de conversión de Francisco, la tau y la carta de petición para nuestro ingreso. En dicha celebración pudimos expresar nuestros sentimientos de cierta confusión, miedo, alegría, dudas pero también de confianza en Dios y deseo de seguirle a Él. Los ánimos y motivaciones de los hermanos no faltaron.

Finalizamos la experiencia con un suculento almuerzo y la integración de los nuevos hermanos al Postulantado.

Joven, tú también puedes ser un hermano capuchino hoy, así que ánimo, no tengas miedo de arriesgar tu vida por la causa de Cristo. Dios te ama y te llama. Paz y Bien.

VER MÁS FOTOS

Carlos Mendoza

Aspirante capuchino

Comentarios   

+3 # Guest 23-09-2013 00:08
Dios bendiga tan linda labor y que sea el quien provea de vocaciones para seguir con su proyecto de AMOR...
Responder
+2 # Guest 23-09-2013 06:58
Hermanos, la vocación se nos da en vasijas de barro, ese es el mérito que tiene y por ello el camino no es fácil, pero con la ayuda del encuentro con Cristo Vivo a través de la eucaristía y la oración, el acompañamiento espiritual y el apoyo de los hermanos esta maravillosa vocación dará sus frutos esperados.

:-) Ánimo y adelante que el Señor les llama.
Responder

Eres el Visitante:visitas

Záparos N50-60 y Cristóbal Sandoval - Telfs: 593 2 3302 373 / 2441 828 - Quito • Ecuador