EXPERIENCIA DE VIDA FRATERNA

Villamil Playas, del 7al 21 de abril de 2013

Paz y bien mis queridos hermanos y hermanas en el espíritu franciscano.

Quienes estamos encargados de la Pastoral Vocacional de los Capuchinos en Ecuador, los hermanos Óscar Ramos y Fernando Ortega, hemos compartido la Experiencia Vocacional de Vida Fraterna, del 7 al 21 de abril del 2013,junto a cuatro jóvenes muy inquietos por seguir las huellas de Cristo al estilo del Pobre de Asís. Ellos son Carlos Mendoza, de Junín; Edgar Agüinsaca, de Loja; Jonathan Chávez, de Portoviejo; y, Miguel Peñafiel, de Colimes.

La gracia de Dios se derrama cuando se encuentra en el camino un oasis donde refrescar el corazón, y eso ha significado justamente la acogida de la Fraternidad de Playas, quienes han dado la apertura y disponibilidad de la casa y espacios fraternos para que estos jóvenes vocacionados se acerquen a nuestra vida desde lo cotidiano, de modo que experimenten la riqueza que tiene la vida entre hermanos, unidos por el Espíritu, y también para que puedan ver con realismo las fragilidades y cruces que implica vivir nuestro estilo capuchino, desde la sencillez y cercanía fraterna.

Durante estos quince días hemos combinado los distintos espacios de nuestra vida: oración, formación, trabajo, compartir fraterno, diálogo, acompañamiento, recreación, lectura personal y, sobre todo, discernimiento vocacional. Los jóvenes han destacado la cercanía de los hermanos a la hora de incluirles en el ritmo fraterno. Ellos, por su parte, se han acoplado sin ninguna dificultad al quehacer cotidiano de la fraternidad.

Dentro del proceso de discernimiento hemos trabajado el tema familiar con los jóvenes, confrontando su opción vocacional hacia la vida religiosa con sus propias raíces, valorando toda la riqueza heredada de sus ancestros, pero también asumiendo y reconciliando aquellos aspectos que deben aceptar y amar. Cabe decir que la respuesta a este trabajo ha sido muy enriquecedora para que los jóvenes puedan avanzar en su proceso personal, y a nosotros nos ha ayudado a conocerles y aceptarles con mucho más humanismo y comprensión.

Los momentos de encuentro con el Señor a través de la oración fueron una fortaleza para vivir esta experiencia y para ir escuchando la voz de Dios que nos habla al corazón. El trabajo manual ha ayudado a que cada joven valore sus capacidades personales y el esfuerzo de ganarse el pan de cada día, además de ser uno de los aspectos importantes del carisma capuchino.

Es de alabar también la disponibilidad que pusieron los jóvenes para vivir cada momento de la experiencia, la apertura que tuvieron a la hora de compartir su propia vida y el ambiente ameno que crearon ellos mismos en la fraternidad.

Al final de la experiencia, luego de un desierto espiritual que les ayudó a meterse en sí mismos e ir afianzando su respuesta al Señor, los jóvenes desean seguir con entusiasmo su búsqueda vocacional, desde el proceso de discernimiento que les proponemos los hermanos.No nos queda más que bendecir y dar gracias a Dios porque está obrando maravillas en la vida de estos jóvenes y renueva con su gracia nuestra fraternidad. Agradecemos también a todos los hermanos y hermanas que nos sostienen con su oración. Dios les pague y sigamos orando por las vocaciones.

Con cariño fraterno

 

Pastoral vocacional capuchina en Ecuador

Comentarios   

+2 # Guest 02-05-2013 10:56
animo muchachos
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+2 # Guest 02-05-2013 20:07
Felicitaciones para este grupo de jóvenes que desea seguir al Señor al estilo capuchino. Dios les bendiga y fortalezca a todos: vocacionados y hermanos capuchinos.
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