twitter  facebook   youtube instagram  googlepic 

CRÓNICA FRATERNIDAD DE IBARRA

ENERO-MAYO 2021

Después de doce años se han dado cambios importantes en esta fraternidad en lo que atañe a conformación de hermanos, que ahora inciden en ella, no sólo en la conformación de la misma sino también en las Instituciones en la pastoral y en todo lo referente a nuestra vida.

El lunes 4 de enero hacía su arribo a la fraternidad el Hno. Juan Jima nuevo coordinador de la Unidad Educativa San Francisco y del hasta ese entonces “Centro Terapéutico Padre Pío”. Esa misma tarde se le dio la bienvenida en el Consejo de Pastoral de nuestra iglesia.

Con Juan se completó de momento la fraternidad, a la espera de la llegada de un cuarto miembro y de la partida de Pancho Ostériz a España para revisiones médicas en “esta primavera”.

Cumpliendo el encargo de la Custodia el Hno. Juan empieza a empoderarse de las dos Instituciones. Con una Unidad Educativa que sigue en marcha a pesar de la pandemia, Juan asume lo que dejó establecido y encaminado el Hno. Marcelino Armendáriz. El Centro Terapéutico con un déficit no sólo económico sino de pacientes empieza a imple- mentar otras especialidades para atención de las personas, incluyendo a las de especialidades terapéuticas de medicina general, dermatología, ginecología, podología y otras, dando un paso desde la modificación del nombre que en adelante se llamará: “Dispensario Padre Pío”, con lo cual se busca aumentar el número de pacientes, mejorar los ingresos, sin perder de vista la perspectiva social, pues los costos por consulta son demasiado bajos en relación a lo que cobra por sus honorarios un médico de especialidad en esta ciudad.

Con la pandemia omnipresente se ha tenido que replantear la labor pastoral en la iglesia. Se empezó a arrancar nuevamente con las reuniones de la OFS y Espiritualidad Franciscana, con las personas que quedaban, pues un gran número había desertado, sobre todo de espiritualidad franciscana, cuyo número decreció notablemente. El caso de Juan XXIII otrora fuerte en San Francisco, que fue donde nació en Ibarra, hoy agoniza y languidece por múltiples factores, especialmente por una falta de compromiso con los retiristas que terminan de hacer el retiro, sin contar con el excesivo centralismo del sacerdote que funge como asistente espiritual diocesano. Hoy, en San Francisco, sólo hay cinco miembros de Juan XXIII.

Caso elocuente es el de la OFS que ha experimentado un reverdecer en esta pandemia. Suena paradójico, pero es así. La incorporación de cinco postulantes, todos de edad joven y madura, le da un nuevo impulso a esta fraternidad.

Por pandemia se tuvo que modificar los horarios de celebraciones de la misa, especialmente por la noche, la misa de siete de la noche, por la escasa y nula ausencia de la gente. La trasladamos a las cinco y treinta de la tarde, pero el resultado es el mismo, un ausentismo desalentador para la misa de estos horarios.

Hemos recibido por dos ocasiones en lo que va del año la visita del Hno. Custodio, del Hno. Ecónomo y de la contable Ing. Viviana Mora, para la cuestión de presupuestos y proyectos a futuro de la fraternidad.

En febrero tuvimos una reunión en nuestro convento con la Hna. Juliana de las Hermanas Scalabrinianas, debido a al problema social que ha generado el establecimiento de un albergue para migrantes, donde hace un año funcionó el Hogar de niñas Manuela Pérez. El caso es que las hermanas, por falta de personal o lo que sea no están en situ en el albergue abierto por ellas, dejando todo en manos de los empleados. Los migrantes llegan al albergue pasada la hora de atención y allí no les abren ni así lloren. Los migrantes pernoctan en el parque, el cual incluyendo el teatro de la Unidad Educativa pasa a ser dormitorio, comedor y letrina, generando un ambiente malo y de inseguridad en el barrio. Los vecinos se molestaron, no por los migrantes, sino por el incumplimiento del acuerdo previo entre los moradores y la Comunidad Scalabriniana. Nosotros constatamos que no se puede llevar una fundación ni una obra social, como esa, a control remoto, delegando sólo a empleados.

El 24 de marzo se incorporó a la fraternidad el Hno. José Medranda a la fraternidad procedente de la fraternidad Nuevo Rocafuerte, con el cual se completó el número de hermanos para este trienio.

La celebración de la Semana Santa la vivimos alternando las celebraciones litúrgicas entre nuestra iglesia de San Francisco y la Capilla de las Hermanas Clarisas del Divino Niño de Yacucalle, los hermanos José Medranda y un servidor. El Hno. Juan partió a la zona de Intag, concretamente a Cuellaje a realizar unas misiones de Semana Santa con jóvenes de nuestra Unidad Educativa y jóvenes procedentes de los grupos juveniles de las Hermanas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada (las de San Diego, no las de fundación Suiza) con quienes el Hno. Juan ha empezado un trabajo conjunto en pastoral juvenil y vocacional. Vale la pena anotar que la afluencia de personas a las diversas celebraciones de Semana Santa fue particularmente escasa, debido al miedo a la pandemia y a las restricciones. A pesar de todo ello en nuestra iglesia se realizó el ya tradicional monumento de Jueves Santo

En abril luego de celebrar los cumpleaños de Pancho y un servidor, el COE nuevamente puso restricciones de movilidad y libertad de reunión, con confinamiento los sábados y domingos.

Como fraternidad, por criterio, renunciamos a transmitir las celebraciones dominicales por redes sociales sea por ZOOM o Facebook live, las celebraciones de estos fines de semana sirvieron para compartir nuestra fe en la misa de fraternidad y también para levantarnos un poco más tarde de lo habitual.

Optamos por cocinar nosotros mismos y la verdad estamos satisfechos de poder nosotros mismos realizar estos servicios domésticos, así como el lavado de nuestra ropa.

Hemos transcurrido mayo con las restricciones impuestas por el COE nacional, de lunes a vie nes con cierta “normalidad” restricción de circulación de ocho a cinco de la mañana y los fines de semana encerrados, pero no aburridos, fortaleciendo los lazos de fraternidad entre nosotros.

En mayo, Pancho comunicó que marcharía su querida España el día 20 de junio. Como hermanos de esta fraternidad de Ibarra le estamos muy agradecidos por su estancia en nuestra circunscripción, por más de cincuenta y cinco años. En la Provincia la fraternidad de Sangüesa le espera.

El sábado 22 de mayo Juan y las Hermanas Franciscanas realizaron una vigilia pascual de Pentecostés con jóvenes y señoritas con inquietud vocacional en el auditorio de nuestra Unidad Educativa.

Hno. Jimmy Celi

 

Visitas:visitas

Záparos N50-67 y Cristóbal Sandoval - Telfs: 593 2 3302 373 / 2441 828 - Quito • Ecuador