twitter  facebook   youtube instagram  googlepic 

DESDE EL RÍO NAPO YAKU/AGUA

Los días 11-15 de enero 2021 recorrimos la comuna de SINCHI CHIKTA. Dicha comunidad está ubicada a 2 horas de Nuevo Rocafuerte río Napo arriba. La hermana Laura Duche (Tercia-ria Capuchina) y yo fuimos acogidos con sencillez franciscana por Pascual Sikiwa y Marcia Ajón en su casa, dentro de la selva encantada.

Al caer la tarde, disfruté bañándome en las aguas del estero GUINEO YAKU. Sentado en el tronco de una palmera y con los píes refrescándome en la hermana agua contemplaba el color verde esmeralda que paseaba ante mis asombrados ojos.

Sin agua/yaku es imposible vivir. Yaku illak mana kawsaypachu.

Ese tono selvático del riachuelo contrasta con el del río Napo. El 7 de abril del 2020 se produjo el derrame de 15.800 galones de petróleo aproximadamente. El Vicariato de Aguarico y otros grupos ecologistas presentaron una demanda al Estado. El río Coca y el Napo sufrieron una se-ria contaminación. El color del Napo presenta desde entonces un tono ceniza (USHPA). Aquel contenido tóxico se deslizó hacia Perú afectando a toda la población rivereña.

Con retraso el municipio de Aguarico está impulsando el proyecto de agua potable para las co-munidades de SINCHI CHIKTA y CHIRU ISLA.

En las comunas del río Napo te brindan la chicha/ASUA. Bebida blanquecina elaborada con la yuca cocinada y posteriormente aplastada hecha puré. Las mujeres mastican una pequeña porción de la masa y se deja fermentar. Ese masato de chicha la diluyen con el agua de la lluvia o de un estero limpio. No se fían ahora de la calidad del agua del Napo.

Caminando de casa en casa; bendiciendolas (incluidas las aves del corral) y atendiendo a los enfermos, percibimos la belleza que enamora. Navegamos por el OKAYA YAKU. Los sonidos de la selva nos envolvían susurrando. Sinfonía llena de armonía natural. Diminuta porción del Paraíso. Nuestro compañero Miguel Angel escribía bellamente “En la región del olvido” junto a Biañá (poblado siona del Aguarico): “... tratan de mecerse en el misterio que los rodea. Qué lenta y sabiamente la vida se desvive en las últimas luces, suavísimas, del río!”.

Dejamos la canoa junto a la casa de Manuel Salazar y Gardenia Noa. ¡Qué maravilla!. ANANAY exclaman los quichuas de la sierra ecuatoriana.

De noche Manuel nos explicaba en su lengua materna: “el río OKAYA en su cabecera tiene una laguna rodeada de moretes (palmeras); frecuentemente se producen tempestades allí y los rayos asoman; éstos asustan al más valiente; en esas aguas abunda el voraz y peligroso lagarto negro (cocodrilo), de poderosa dentadura y fuertes mandíbulas”.

El Papa Francisco en su escrito QUERIDA AMAZONÍA capítulo tercero titulado " Un sueño ecológico " apunta con tino estas líneas :

* “El río nos une; nos ayuda a convivir entre diferentes culturas y lenguas.

* Los creyentes encontramos en la Amazonía un lugar teológico, un espacio donde Dios mismo se muestra y convoca a sus hijos.

* La gran ecología siempre incorpora un aspecto educativo que provoca el desarrollo de nuevos hábitos en las personas y en los grupos humanos... Optar por otro estilo de vida, menos voraz, más sereno, más respetuoso, menos ansioso, más fraterno”.

Así sea.

Llakishkawan.

Hno. Jesús Eugenio Jáuregui Arbizu

Visitas:visitas

Záparos N50-67 y Cristóbal Sandoval - Telfs: 593 2 3302 373 / 2441 828 - Quito • Ecuador