CLAUSURA DEL CAPITULO

En estos momentos finales quiero recordar el proverbio con el que comenzamos el Capítulo viceprovincial “en el bosque, cuando las ramas se pelean, las raíces se abrazan”.

Les decía en las palabras de apertura que un Capítulo tiene algo de pelea y mucho de abrazo. La pelea suele acontecer en la elección del equipo de gobierno, pues en todo grupo humano hay una dimensión política. Todos y cada uno de nosotros tenemos nuestra percepción particular, nuestra propia visión de la fraternidad provincial, nuestros propios intereses, afinidades y rechazos…

Pero el abrazo tiene lugar en otros muchos aspectos de la celebración del capítulo, y en estos me quiero detener en estos momentos.

1. El primer saludo que damos al nuevo equipo de gobierno viceprovincial es precisamente un abrazo. Con él le mostramos nuestra aceptación y acogida, nuestra disponibilidad y nuestro deseo de recorrer con ellos todo un camino de ser hermanos.

En este sentido mis primeras palabras van dirigidas al viceprovincial y al consejo.

Yo creo que la vida de una provincia o viceprovincia no dependen del provincial, es más, creo que cuanto menos dependan, mejor. La vida depende de los hermanos, de las relaciones que se crean entre ellos, pues los hermanos son siempre lo más valioso que tenemos, el tesoro a cuidar, y si no se ha descubierto, el tesoro a descubrir. De ahí que mi deseo sea el que se sepan tratar como hermanos y que puedan trabajar en equipo como verdaderos hermanos. Que creen en el Definitorio un auténtico grupo de hermanos al servicio y para la animación de los hermanos. El Consejo ha de hacer siempre una labor de control al Provincial, lo cual no quiere decir de oposición. De la misma manera que también el administrador tiene que tener un control por parte del provincial y el definitorio.

Seguramente que muchos de ustedes habrán visto la película “De dioses y hombres”. En un momento de la película, en el diálogo comunitario al superior le dicen “no te hemos elegido para que decidas por nosotros”. Hno. Vicente, creo que los hermanos no te han elegido para que decidas por ellos, sino para que decidas junto con ellos. Para ello, la escucha y el consenso, la búsqueda del bien común es una de las grandes tareas en la animación de los hermanos.

Mi consejo para el hno. viceprovincial es un consejo muy antiguo, el que daba Jetró, el suegro de Moisés, a Moisés: “El trabajo es superior a tus fuerzas y no puedes llevarlo tú sólo… escoge hombres capaces…” (Ex 18, 17ss). Esos hombres no los has escogido tú, sino que lo han hecho los hermanos por ti.

Pero también quiero recordar el consejo que daba San Pablo a Timoteo. “Que no te tengan en menos por ser joven; antes sirvas de ejemplo a los fieles, a los hermanos, en la palabra, en la conversación, en la caridad en la fe… ”. (1Tim 4,12)

2. En segundo lugar “abrazar”, les decía al comienzo del Capítulo que “es hacerse cargo de algo, admitir, incluir…”. Esos “abrazos” los han expresado ustedes en las propuestas votadas en el capítulo y que vienen a recoger las acciones importantes y las líneas a seguir en el próximo trienio. Estas propuestas creo que no han de quedarse en una mera declaración de buenas intenciones, sino que tienen que ser concretadas y vividas a lo largo del trienio. Por eso creo que las deben retomar para “abrazarlas”, para que se “hagan cargo” de ellas y no se queden en el papel. Sería bueno que pudieran concretar los responsables, acciones, el calendario a realizar, y la consiguiente evaluación. Así podrán corregir una de las líneas débiles que han aparecido en el análisis de la viceprovincia: la necesidad de evaluación y autocrítica.

3. En tercer lugar, hablando ya desde la “madre provincia”, yo creo que una de las ilusiones y satisfacciones de los padres sobre los hijos es que éstos, los hijos, se lleven bien. Este es mi deseo para todos ustedes, para los hermanos ecuatorianos, en primer lugar, pues ustedes tienen que hacer un recorrido de entendimiento y unión para no perder demasiadas fuerzas en tensiones y malentendidos.

Pero en segundo lugar mi deseo es que se lleven bien y colaboren entre las provincias o viceprovincias “hijas” como ya lo han comenzado a realizar en materia de formación: Colombia, Venezuela, Chile, México. Muchas veces estamos acostumbrados a movernos dentro de las fronteras de nuestros países y a ellas reducimos nuestra fraternidad provincial. Y precisamente, lo que más fronteras quita o destruye es el conocimiento de los hermanos de otras circunscripciones. Es verdad que nos unen las Constituciones y nuestro ser Capuchinos, pero mucho más nos une la relación entre los hermanos y el deseo de programar y compartir las mismas inquietudes, los mismos proyectos.

En esta tarea hemos sido alertados de dos cuestiones a tener en cuenta y a salvar en esta dinámica de internacionalización: no olvidarnos de la identificación con el propio pueblo y su cultura y culturas, y no caer en la itinerancia patológica. Ustedes tendrán que ir viendo el camino a recorrer.

4. Un aspecto importante en la vida de toda familia y de todo grupo humano es el aspecto económico y nuestro modo de posicionarnos ante él. Yo digo siempre que es el aspecto más espiritual, pues en el fondo refleja el espíritu con el que afrontamos nuestra vida. Han recorrido ya un camino en el autofinanciamiento de la viceprovincia. No tienen todo hecho. Les animo a que sigan afianzando los cauces de autofinanciamiento y solidaridad pues también estos les llevarán a la creación de la Provincia capuchina del Ecuador. La solidaridad es una buena traducción y actualización de nuestro voto de pobreza. No pueden contentarse en tener una economía más o menos solvente o saneada, sino que tienen que ser solidarios con otras gentes e instituciones. Por otro lado, hemos de seguir manteniendo esos lazos solidarios con la Provincia desde la comisión de solidaridad.

5. Desde este deseo de mantener lazos de unión agradezco a la provincia de Colombia su decisión de aprovechar la ESEF, Escuela de Franciscanismo de Madrid, para que los postnovicios se preparen para la profesión perpetua y animo a todas las demás viceprovincias para que puedan participar en ella. Para la provincia de España es uno de los servicios que queremos ofrecer en materia de Formación y Formación Permanente a toda la Orden en lengua castellana. El curso finaliza con el viaje a Asís y los lugares franciscanos y es un buen momento para conocer la provincia de España.

6. Decía San Francisco que los “santos hicieron grandes obras y nosotros, ocn narrarlas, queremos recibir gloria y honor”. Y esta cita me sirve para introducir todo el tema de la misión. La exposición que ha estado presente estos días capitulares nos recuerda que ha habido hermanos en la historia de la viceprovincia que han dejado huella. Alejandro e Inés lo han hecho de manera especial. Que su ejemplo les ayude a tomar con seriedad la vida capuchina (algo que reclamaban los Amigos Menores Capuchinos), la formación seria, la madurez como personas y como hermanos capuchinos, la misión, la vida entregada a favor de los demás.

Hermanos, que a lo largo de este trienio que ahora comienzan se afiancen sus raíces en el trabajo por el Reino. Que Alejandro e Inés les ayuden en la tarea de ser personas entregadas, a la fraternidad y al pueblo al que sirven, en esa tarea de ser portadores de Paz y Bien.

 

Quito, 11 de noviembre de 2011

 

Benjamín Echeverría

Ministro provincial

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