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MENSAJE DE PASCUA 

Ministro Provincial de España

Hermanos: Paz y Bien.

Fueron corriendo al sepulcro... y lo encontraron vacio.

iQué sencillo nos resulta interpretar esta frase dos mil años después! .Es Ia señal inequívoca de que Cristo ha Resucitado. No está en el sepulcro. Su promesa se ha cumplido. Está al lado del Padre.

Me pongo en Ia piel de los discípulos y discípulas de Jesús en Ia mañana de aguel domingo y... me surgen un montón de preguntas: ¿quién se lo ha Ilevado?, ¿La Resurrección consiste en "desaparecer sin más"?, ¿por qué no ha venido donde sabe que estamos reunidos y -como tantas veces hizo- nos explica lo que ha pasado y nos infunde un poco de ilusión y de ánimo, que lo tenemos por los suelos?

Tambien me he preguntado muchas veces: ¿qué irían buscando?, ¿qué esperarían encontrar en el sepulcro?, ¿cómo es que algunos "no encuentran nada" y otros atisban, intuyen y descubren a Cristo Resucitado?

Si para asimilar las enserianzas de Jesús, él estuvo tres años conviviendo con ellos, compartiendo sus inquietudes, explicando y desmenuzando lo que no entendian del mensajes, de las parábolas, del perdón hasta el infinito, de Ia entrega desinteresada, del servicio como autoridad... ¿cómo pretender que en tres dias -y vaya tres días aquellos después de su muerte- captaran que la muerte no tiene la última palabra, que Dios es Padre de la vida, que nunca nos abandona, que nunca le abandonó a ÉL -su Hijo amado-, a pesar de lo que escucharon cuando estaba en Ia cruz: "Dios mio, Dios mio ¿por qué me has abandonado?".

Dos mil veintiún años después estamos nosotros celebrando, rememorando y actualizando la Resurrección de Cristo Jesús. Con más perspectiva, con muchas más explicaciones, con interpretaciones teológicas para todos los gustos... y con un montón de preguntas en el interior de cada persona.

Al fin y al cabo, lo que los demás me digan de su "experiencia" de la Resurrección está muy bien y puede ayudarme, pero soy yo -cada uno de nosotros-, el que tengo que ir corriendo al sepulcro y... encontrarme con Cristo vivo y resucitado.

Reflexionando en voz alta, dos mil veintiún aóos después, siguen rondándome algunas preguntas ¿qué voy buscando camino del sepulcro?, ¿con quién pretendo encontrarme?, si consigo encontrarme con EL ¿Ilenaré de plenitud y seguridad mi vida o... hay algo más?

A sus primeros discípulos y discípulas les costó unos cuantos años comprender que la Resurrección de su Maestro y Señor Ileva en sí misma "algo más". Si se hubiera quedado todo en tener la certeza personal de que Cristo estaba Vivo y había Resucitado, hoy difícilmente estariamos nosotros celebrando este acontecimiento.

La Resurrección de Jesús ha Ilegado hasta nosotros porque aquellos hombres y mujeres, asustados y temerosos, Ilegaron a descubrir y sentir en sus vidas que si Cristo ha resucitado lo tienen que transmitir a los demás con "su propia resurrección".

A esta conclusión no Ilegaron por lo listos e inteligentes que eran, ni por grandes reflexiones teológicas, sino porque se pusieron en manos de Dios a través de la "oración comunitaria compartida" y se dejaron arrollar por "la fuerza del Espíritu" que lo trastoca todo y lo transforma todo.

Y así es como empezaron a "ser testigos" del Resucitado. Ellos no sustituyen la experiencia personal, que cada uno tenemos que conseguir del Resucitado, pero se nos transmiten con su testimonio, que es el mejor modo de saber que poseo la experiencia de Cristo Resucitado.

Como nos sucede cuando celebramos los grandes acontecimientos de nuestra vida, no los podemos guardar para nosotros mismo, los tenemos que anunciar, comunicar, gritar... y celebrar con quienes acomparían nuestras propias vidas. Nos convertimos en "testigos" de buenas noticias.

Nos ha tocado vivir una época donde la palabra "contagio" se ha puesto de moda. Nos contagiamos por la cercanía, por convivir al lado del otro, por respirar el mismo aire... Pues resulta que la Resurrección es un "contagio que se transmite de corazón a corazón".

No tengamos miedo de salir al mundo y contagiarnos de RESURRECCIÓN, de VIDA, de ENTREGA, de SERVICIO, de AMOR.

Feliz Pascua de Resurrección!!

Un abrazo fraterno para todos.

Madrid, 4 de abril de 2021

 

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